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Guardianes del Velo

El mundo del Velo

Las piezas que explican el mundo al otro lado del Velo.

El mundo

El Velo

Un valle de montaña al anochecer, partido en dos por una grieta vertical de luz verde. A la izquierda, un pueblo de piedra con su iglesia; a la derecha, las ruinas de un castillo y un dragón posado en un risco.
Un único mundo, plegado en dos por una separación mágica. A un lado, la vida humana de cada día. Al otro, el mundo de dragones y elfos. Los elfos lo crearon hace siglos, y desde entonces casi nadie recuerda que el otro lado existe.

Los dragones y el vínculo

Un dragón posado en la cima de un pico rocoso, recortado contra un cielo de nubes anaranjadas al atardecer, con bosques de abetos en la ladera. Continuación de la misma escena: una figura solitaria de pie en lo alto de un risco, frente a un valle cubierto de nubes bajo el mismo cielo anaranjado.
La magia del mundo surge de los propios dragones. No todos pudieron refugiarse a tiempo en el Velo, y cada uno es único, con su carácter y su nombre. Es el dragón quien elige a su jinete: los dos pueden comunicarse sin necesidad de hablar, y el jinete puede usar el poder de su dragón si este se lo ofrece.

Las academias

Un castillo de torres altas y piedra oscura, cubierto de enredaderas, en lo alto de un acantilado envuelto en niebla, con montañas al fondo.
Ocultas tras el Velo, forman a quienes escuchan la llamada. Humanos y elfos estudian bajo un mismo techo, y allí se aprende lo que el mundo humano olvidó hace tiempo.

Leyendas y documentos

Dragones durmientes

Dos montañas de roca bajo un cielo de nubes rojizas al atardecer: arriba, una peña de paredes cortadas a pico; abajo, una sierra ancha y alargada sobre un valle.
Cuentan que un dragón se hundió en un sueño sin fin bajo la Peña Oroel, en Jaca, y que la piedra creció sobre él hasta darle su forma. Dicen que otro duerme en las profundidades del Turbón, en la Ribagorza. Dormidos, hasta que algo los despierte.

Horario de la Academia Monte Perdido

Una hoja de pergamino envejecido, con los bordes rotos y una mancha en una esquina, sobre una mesa de madera oscura. Lleva un horario escrito a mano en forma de tabla y una nota al margen con una flecha.
El horario de primer curso: Fundamentos del Vínculo, Teoría del Velo, Historia y Ética, clases por raza y físico por las tardes. A las clases por raza los elfos no asisten.